Bahía Solano una  Experiencia Inolvidable

Quiero compartirles mi experiencia y la de mi familia en Bahía Solano Departamento del Choco

Bahía Solano y La Macarena en departamento del Meta, son destinos relativamente similares en cuestiones climáticas, los 5 días que estuvimos allí llovió día tras día, se requiere de suerte encontrar un día soleado o por lo menos en condiciones climáticas estables.

Al aterrizar en el aeropuerto José Celestino Mutis, entendí que el amor por Bahía Solano no puede ser un amor a primera vista, las instalaciones de este aeropuerto no son las mejores, la arquitectura es básica, además antes de llegar al hotel hay que pasar por el relleno sanitario. pero…. Pronto la magia de la naturaleza y la calidez de su gente empiezan a desdibujar la primera impresión, al punto de enamorarse profundamente de este espectacular destino de naturaleza.

La gente cálida, amable y una comida exquisita, personalmente recomiendo la sopa de albacora con ají y limón, y el pescado en sus diferentes preparaciones, “cuando visiten ese destino no olviden pedir el plato de Albacora a las finas hierbas”.

Llego el día de avistamiento de ballenas, las lluvias torrenciales impidieron la salida, ninguno de los turistas que viajaban conmigo presentó inconformidad, todo porque las instalaciones del hotel son perfectas para descansar, el sonido del mar y el mormullo de un riachuelo que pasa por el costado del hotel, dan un ambiente de tranquilidad, en el que se puede relajar el alma y dormir plácidamente como un bebe, además se tiene la playa al frente para hacer diferentes actividades.

El hotel Almejal  maneja una política de ecoturismo fundamentada en cuatro pilares, conservación, sostenibilidad, educación ambiental y participación a la comunidad; políticas que se reflejan hasta en los  pequeños  detalles, por ejemplo, tratan de vender en lo mínimo productos que causen desperdicio inorgánico,  sacrifican la venta de agua, “la cual les dejaría una muy buena rentabilidad”, en cambio regalan un botilito y tienen disponible el agua para recargar el recipiente cuantas veces quiera el turista,  las duchas tiene disponible jabón líquido para no producir  desechos plásticos o papeles de las envolturas de los jabones tradicionales, la mantequilla se pasa en pequeñas bolas  en un plato,   en cambio del  empaque plástico que ponen en la mesa los hoteles; hagamos cuenta, si un turista toma 4 desayunos en promedio, desecharía  4 empaques promedio, esto multiplíquelo por 1300 turistas aproximadamente que tiene el hotel en el año, otro ejemplo claro de conservación, la mermelada la sirven en un pequeño  de cerámica y es producida por  una habitante  de la región, de esta manera y en muchos otros detalles tratan de impactar en lo menos posible el medio ambiente y en dar participación a la comunidad.

Uno de los muchos detalles que me ha impactado es el de aprovechamiento de los residuos orgánicos, con ellos realizan un proceso de compostaje para alimentar su huerta en la que cultivan verduras orgánicas las cuales son utilizadas en el mismo restaurante.

En la parte superior del hotel existe una reserva, se puede recorrer por un sendero en un tiempo de dos horas aproximadamente a medida que se avanza en el sendero se recibe una explicación detallada sobre el ecosistema. Otro punto de conservación es el espacio que dedican para cuidar los huevos de la tortuga marina (Golfinas), en el momento que salen del cascarón son liberadas en la playa para que inicien su ciclo natural.

Finalmente salimos a el avistamiento de ballenas, esto sí que es un espectáculo total, ver esa inmensidad de animal sacar su lomo o batir su cola es una experiencia indescriptible, aún no doy testimonio del salto por qué realmente ese día estuvieron tímidas y no saltaron, pero les aseguro que es una experiencia que no hay manera de describir, vale la pena vivirla.

La ensenada de utria es un atractivo muy bonito e interesante, vale la pena que investiguen sobre ella, es una fuente importante para la vida marina, Parques Nacionales Naturales tienen unas buenas y bonitas estructuras para la recepción del turista, allí se paga la entrada y se recibe una ligera e interesante charla para luego pasar a un recorrido en el cual hay un puente que se extiende a lo lejos sobre los manglares, allí se aprecia y aprende sobre la biodiversidad.

Dentro del mismo parque pasamos a una playa la cual a pesar del color del Pacífico, es totalmente trasparente, les dejo como tarea investigar el porqué y el significado, es algo muy importante para este ecosistema, es un escenario maravilloso y frágil en donde como turistas debemos actuar con responsabilidad para no afectarlo.

En resumen, en lo poco que alcanzamos a conocer con mi esposa y mi hija, es un espectáculo natural, el cual sigue demostrando que Colombia tiene un potencial muy grande en ecoturismo.

Era hora de partir, la primera impresión se había desdibujado en su totalidad, el amor por había solano fue un amor profundo, ese que solo brota después de conocer la esencia, la magia, la naturaleza y el pacifico quienes me había hechizado, además la gentileza de los habitantes de bahía Solano me habían comprometido en regresar.

Quiero hacer una crítica al gobierno colombiano, el cual debe cambiar su política minera y adoptar una política dirigida hacia el turismo de naturaleza, donde los recursos se verán distribuidos por toda la comunidad, habrá un crecimiento económico equitativo, un crecimiento que reducirá las brechas entre riqueza y pobreza.

El gobierno debe focalizar sus esfuerzos en estos pueblos como La Macarena, Bahía Solano, El Calvario, San Juanito, San José del Guaviare, Capurgana, Inírida y entre los cientos que hay en Colombia, los cuales están descuidados, se deberían embellecer, mejorar sus servicios de salud y bienestar, capacitarlos, para que el ecoturismo sea la base económica de estas potencias ambientales.

Estoy seguro que, si esto se hace, podemos proteger nuestras riquezas naturales y a la vez sacar de ellas cientos de billones más que en el sector petrolero.

Esneider Velásquez